Solidaridad

invitacion-a-colaborar-(corregido)

Dónde depositar las ofrendas: BBVA Banco Francés, sucursal 326, cuenta corriente 871/5, CBU 0170326720000000087157 (Iglesia Evangélica Luterana Unida)

por favor, luego del depósito informar el monto y quien deposita a administracion@ielu.org, o al 011-4501-3925

Adonde acercar la ayuda desde las congregaciones (gracias a la FAIE por coordinar!)

Colegio Ward
Héctor Coucheiro 599, Villa Sarmiento, Ramos Mejía, Buenos Aires zona oeste
En horario escolar de lunes a viernes  / Tel. (011) 4658-0348

Inst. Superior Evangélico de Estudios Teológicos (ISEDET)
Camacuá 282, Barrio de Flores, Ciudad Autónoma de Buenos Aires
De 14 a 20 horas de lunes a viernes / Tel. (011) 4632-5030

Parroquia Villa Ballester de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata
Lavalle No 2881, Villa Ballester, Buenos Aires zona noroeste
De 8 a 18 horas (de aquí sale un camión a zonas afectadas el martes 9 de abril!)
Tel.: (011) 4768-1572

Iglesia Metodista de Lomas de Zamora
Alem 51, Lomas de Zamora centro, Buenos Aires zona sur
Jueves 11-04 de 18 a 20 y sábado 13-04, de 10 a 13. Por otros horarios, llamar
previamente al Tel. (011) 4298-3894

Para quienes viven en el interior del país, tratar de encontrar alguna sede de
organizaciones de ayuda humanitaria que haga envíos directos a La Plata o a otras zonas

Una vez acopiadas las donaciones la FAIE convocará a jóvenes de diversas iglesias para
organizar el transporte de las mismas a las sedes de las siguientes iglesias locales en la
zona de La Plata:
Iglesia Evangélica Luterana Unida
Calle 10 No 1373, entre 60 y 61, La Plata

Iglesia Evangélica Metodista Argentina
Diagonal 74 No 861, entre 3 y 4, La Plata
Aquí estarán recibiendo donaciones también de forma directa el día sábado 6 de abril entre
11 y 18 horas

 

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Oración y acción solidaria por inundaciones

Invitamos a acompañar desde nuestras comunidades esta iniciativa de la Federación Argentina de iglesias Evangélicas (FAIE)

Logo-FAIE

La Federación Argentina de Iglesias Evangélicas invita a todas sus iglesias afiliadas a unirse en oración por las familias afectadas por la pérdida de seres queridos como consecuencias de las trágicas inundaciones que afectaron las ciudades de Buenos Aires y La Plata, junto a otras localidades del conurbano bonaerense también seriamente afectadas y que han recibido menos atención mediática. Queremos en todas las celebraciones del día domingo 7 de abril, pedir a Dios de manera especial consuelo para quienes lloran, fortaleza para poder seguir y esperanza para reconstruir la vida luego de la angustia por muertes y pérdidas tan injustas.

Por otro lado, la FAIE, a través de su Departamento de Desarrollo y Emergencias, en diálogo con sus iglesias asociadas y con otros organismos, desea invitar a todas las comunidades locales a asumir un rol protagónico en la recolección de elementos que salgan al encuentro de las personas afectadas por las inundaciones y que han perdido sino la totalidad al menos una buena parte de sus bienes, de aquellos elementos que le permitían vivir con cierta dignidad.

A partir de lo que nos han expuesto referentes locales de nuestras iglesias y comunidades en las zonas afectadas, la emergencia va a durar semanas o meses. Y se van a necesitar especialmente: frazadas, calzado para niños/as, leche larga vida, agua mineral, pañales y elementos de limpieza e higiene personal (lavandina, detergentes, trapos de piso, jabones, etc.). Por supuesto que toda otra donación también es bien recibida y será de ayuda.

Una vez que los elementos hayan sido juntados localmente, de aquí al domingo 7 de abril, pedimos que sean llevados a las siguientes direcciones de acopio:

Colegio Ward

Héctor Coucheiro 599, Villa Sarmiento, Ramos Mejía, Buenos Aires zona oeste

En horario escolar de lunes a viernes

Tel. (011) 4658-0348

Inst. Superior Evangélico de Estudios Teológicos (ISEDET)

Camacuá 282, Barrio de Flores, Ciudad Autónoma de Buenos Aires

De 14 a 20 horas de lunes a viernes

Tel. (011) 4632-5030

Parroquia Villa Ballester de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata

Lavalle Nº 2881, Villa Ballester, Buenos Aires zona noroeste

De 8 a 18 horas (de aquí sale un camión a zonas afectadas el martes 9 de abril!)

Tel.: (011) 4768-1572

Iglesia Metodista de Lomas de Zamora

Alem 51, Lomas de Zamora centro, Buenos Aires zona sur
Jueves 11-04 de 18 a 20 y sábado 13-04, de 10 a 13. Por otros horarios, llamar previamente al Tel. (011) 4298-3894

Para quienes viven en el interior del país, tratar de encontrar alguna sede de organizaciones de ayuda humanitaria que haga envíos directos a La Plata o a otras zonas afectadas de la ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense.

Una vez acopiadas las donaciones la FAIE convocará a jóvenes de diversas iglesias para organizar el transporte de las mismas a las sedes de las siguientes iglesias locales en la zona de La Plata:

Iglesia Evangélica Luterana Unida

Calle 10 Nº 1373, entre 60 y 61, La Plata

Iglesia Evangélica Metodista Argentina

Diagonal 74 Nº 861, entre 3 y 4, La Plata

Aquí estarán recibiendo donaciones también de forma directa el día sábado 6 de abril entre 11 y 18 horas

El Ejército de Salvación

Calle 93 Nº 981, entre 12 y 13, Villa Elvira, La Plata

Finalmente, para donaciones de artículos usados también es posible llamar de manera directa al Ejército de Salvación, asociada a la FAIE, a los teléfonos:

(011) 4911-7585 // (0221) 483-6152 o escribir a: donacion@sae.salvationarmy.org

 

Departamento de Comunicaciones de la FAIE

comunicaciones@faie.org.ar

http://www.faie.org.ar

 

Y la piedra estaba corrida

Las mujeres volvieron al sepulcro para darle a Jesús el adiós que se merecía de acuerdo a la tradición hebrea. Fueron convencidas de que, así como dos días antes habían dejado a Jesús, de la misma manera lo volverían a encontrar. Pero, ¡oh sorpresa!, al dolor se le suma otro dolor. La piedra no estaba en su lugar, a Jesús no lo hallaron allí y no pudieron cumplir con el ritual de los ungüentos como última despedida… En muy pocos días todo se derrumbó: la fe, la amistad, la oportunidad de aprender; y ahora ni siquiera pudieron cumplir con lo que la tradición les indicaba. Frente a la sorpresa de lo inesperado y diferente, las mujeres trataban de encontrar seguridad compartiendo esta información con sus compañeros de camino. Pero en medio de la situación de dolor e impotencia había señales nuevas: dos personas desconocidas que les anunciaban la Buena Nueva: “¿Por qué buscan entre los muertos al que vive? No está aquí, ¡ha resucitado! Acuérdense de lo que les dijo cuando aún estaba en Galilea…” (Lc 24: 5c-6).

Año tras año, al leer los relatos de Resurrección, vuelven a mis pensamientos cuán descolocados quedamos cuando en nuestras vidas acontecen situaciones inesperadas. Nos descolocan porque exceden aquello que hemos aprendido y a lo cual nos aferramos porque esto nos genera seguridad. Fue difícil para ellas entender que su práctica ancestral de ungir el cuerpo de Jesús debía ser interrumpida, a raíz de reconocer que el mensaje de la Resurrección que acababan de recibir era verdadero. Pero ahí comienza la transformación de las mujeres. Y esta transformación es vivencial, tangible, sensible, antes que un acontecimiento razonado. Intuitivamente pusieron en práctica lo que será la misión de la Iglesia: contaron todo esto a los Once y a todos los demás.

Sin embargo no fueron tomadas en serio, porque la tradición también decía que la tarea de anunciar debía venir de los varones.

En diferentes tiempos a lo largo de la historia de la Iglesia muchas veces hemos sentido que la piedra estaba corrida, es decir, que la misión de la Iglesia tomaba un rumbo que nos llenaba y nos llena de sorpresas. ¡Qué difícil es aceptar lo nuevo, lo diferente, lo que no puedo “manejar”, aquello que no depende de mi acción! ¡Cuán fácil pensamos que todo se pierde, se desdibuja porque está fuera de control de acuerdo con la construcción cultural o social que traigo! Dios va marcando un rumbo para el cual no siempre nos sentimos preparados. Dios nos sorprende por medio de otras personas (como los mensajeros a las mujeres) y nos va indicando maneras diferentes de dar la Buena Noticia. Las mujeres lo hicieron en medio de temor, sorpresa, alegría…

Caminemos juntos/as, como aquellas mujeres, al encuentro de Cristo resucitado. En el camino seremos comunidad de fe, Iglesia en marcha, el pueblo de Cristo que cumple una misión fundamental en la sociedad. Compartamos en ese caminar nuestros temores, nuestras sorpresas y nuestras alegrías, y por delante tendremos a Cristo y su Reino constituyendo el horizonte de nuestras vidas. Así experimentaremos, como aquellas discípulas, que “la piedra estaba corrida…”, y desde ese momento eran protagonistas de activas de la Misión….

Wilma E. Rommel

Pastora Vicepresidente IELU.

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